entremeses 

/ javi moreno & Deva Sand

14 - 26 ABRIL 2020  

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BLINK TO BLINK propone un juego que pone en diálogo espontáneo a lxs artistas de la galería The Blink Project. Una reflexión crítica sobre la manera de relacionarnos con el(los) cuerpo(s), con el ecosistema artístico y con nuestro propio territorio en la cultura de la cuarentena. Emparejadxs tendrán unas claras reglas del juego:

➡️ ¿Quién empieza? Lo resolvemos a cara o cruz a través de una app

➡️ ¿En qué consiste? La persona elegida de la pareja realizará una mini obra que su pareja tendrá que contestar con otra obra y se la devolverá online

➡️ ¿Lxs artistas pueden coordinarse? No podrán hablar ni preparar sus trabajos previamente. Trabajan a partir de la inmediatez

➡️ ¿Cuánto dura el diálogo? 2 semanas

➡️ ¿Cómo sigo la partida? A través de la web y de las redes de la galería y de los artistas

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entremeses propone pequeñas escenificaciones en un reducido espacio (mi terraza) y durante unos minutos (durante los aplausos de las 20:00 h de la primera cuarentena del COVID-19). Los entremeses iniciados por Lope de Rueda completaban, animaban y entretenían al público entre jornadas teatrales; una microrepresentación conectiva secundaria. De algún modo las stories de Instagram funcionan como entreactos empoderados: unidades de contenido complementarias a las publicaciones permanentes han tomado sin embargo el mando de la visualidad consumida en dicha red. Su formato corto no permite una gran profundidad y sí favorecer una emergencia de la forma sobre el contenido. Un vaciamiento que se performa una y otra vez. 

Estos pequeños entreactos se componen rápidamente mediante la inclusión de gadgets, gifs, filtros o cualquier otro soporte predeterminado de la interfaz, además de permitir la implementación por parte de lxs usuarixs. Deudores del like y del aplauso, las stories no son más que una refinada muestra de la tecnificación de los entornos líquidos en la red. Configurar stories de modo analógico en un período de tiempo de reclusión y aplaudido circunstancialmente es un acto de resistencia low tech: una nostalgia inducida que museifica la propia obselescencia programada (de los dispositivos y de lxs artistas, que nos pasamos de moda).